martes, 3 de octubre de 2017

NADIE Y ALGUIEN.

“Nadie conoce mi canción preferida, mi libro favorito. Nadie sabe las películas que suelo ver, cuando estoy triste y cual frase recuerdo en los mejores días. Nadie sabe qué es lo que me hace seguir y que hago cuando no puedo dormir o que necesito cuando pierdo las energías para todo. A veces me pregunto si es que alguien me conoce en absoluto, si alguien sabe cómo soy en realidad”



Nunca, nadie hablará sobre nosotros como aquellos que solucionaron la poesía.
La sombra de este nadie tiene la forma de tu sonrisa. Eres quien nunca está del todo porque todo lo que conozco en vos es salvajemente libre e indomable.
Sos el hombre de los besos perdidos que nadie había encontrado.
Tus ojos ocultos bajo las cuerdas de un poema me miran, con música, como si ambos bailaran entre versos. Y sabes que te llamo Nadie.

Porque llamarte Alguien es el grito más valiente que conozco. Y yo ya no tengo voz.
Pero creéme que aun sigo pensando en no ser alguien que te llame nadie.
Veo la estética del cuadro en tus pupilas y lo sucio de la poesía en tu boca. Cada vez que somos
quienes quieren que seamos y me río porque no te saben porque te miran y no te ven. Porque también para otros ambos somos nadie.
Nos gusta tanto jugar con las reglas que lo que hacemos es desobedecerlas.El antónimo de tu mirada soy yo. Y el antónimo de mi mirada sos vos.
Tuviste la capacidad de hacer que me quiera y esa es la mejor forma de estar en la vida de alguien. Hoy ese alguien lo sabe todo sobre la soledad.
¿Espero a alguien? ¿O ya no espero a nadie? A pesar de tener más miedo qué tiempo, tratá. Pero no llegues tarde.O bueno, ya me da igual. Vení cuando se te de la gana.
Pero no esperes que alguien como yo te trate como nadie te trató antes.
Incluso yo siendo parte de ese antes.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Liberada

Hoy me siento liberada. Y no se trata solamente de haber rendido un parcial que para mi era sumamente difícil. Es una materia de esas que sabes que no sos buena y te tenes que romper el alma para lograr ser como el común denominador de la clase. Bueno, eso es álgebra para mi.
Hoy me siento liberada porque logré cerrar este mes de Septiembre recuperándome a mi misma.
Hubo un período no hace mucho en el cual, incluso escribía sobre eso, te pensaba y mucho. Y aumentaba la confusión hora tras hora, día a día, mes a mes. Y cada noche cuando me iba a dormir pensaba ¿Habré tomado la decisión correcta? Pero hace cinco días eso se terminó.
Y hoy veo clara la respuesta. Si. La veo claramente. Pero me costó varias noches y momentos de soledad gris y lluviosa. Si... Es que hubo una gran cantidad de días grises en los que te pensaba. Pero ya no era como ese miércoles de hace dos años en el que aún estando todo gris y lluvioso nuestro mundo estaba lleno de color amarillo. Ya no había ese color, tal vez si había color pero no amarillo. Además, ya no había un mundo nuestro, ya no había nada nuestro.
Después de un tiempo me olvidé por completo de vos y de tus cosas. Por suerte la facultad y los amigos ayudan. Pero de repente empezó la segunda parte del año y empecé a verte muy seguido. Bah, para mi era muy seguido porque de 0 a 2 veces por semana era como too much. Yo estaba convencida de que no iba a generar nada en mi y me equivoqué.
Me empecé a confundir mucho de nuevo y de nuevo me metí en el circulo vicioso del cual siempre intenté escapar incluso cuando estaba en tú mundo.
Es que me pasa algo respecto a tu persona que es algo que me pasa desde el día 0 que te metiste en mi vida. Y en mi cabeza. Es lo peor, porque siento que pude "sacarte" de mi corazón pero de mi mente no. Eso no sé si es posible pero créanme que en la cabeza me estás haciendo mucho más ruido.
Me sucedía y me sucede ahora -razón por la cual mi decisión pienso que fue la correcta- que siempre mi mente buscaba anticiparse -al igual que para todo- a las situaciones que te involucraban: tus reacciones, tus acciones para conmigo, tus regalos, tus actitudes conmigo, etc y mi mente las autocompletaba obviamente de acuerdo a lo que a Julieta le gustaría porque yo misma soy la que se conoce mejor en este mundo. Siempre amé hacer eso, me da placer tratar de anticiparme y cuando logro descubrir eso me hace sentir bien.
Pero esta maldita costumbre o forma de ser mía siempre me y creo que "nos" trajo problemas. Porque siempre genera desilusiones en mí. Y más al inicio porque claro, no me conoces y es difícil acertarle de una. No estamos en Disney, es la vida real...
Pero en el fondo siento que en este tiempo a solas descubrí que yo soy así con todo y no solo con una pareja y que no me gustan las sorpresas y que si lo son, no podes desilusionarme porque la paso muy mal. Vos vivías sorprendiéndome. Y lo seguís haciendo pero... buen, son sorpresas que me generan cosas no tan lindas.
En mi cabeza siempre eras perfecto -creo que lo seguís siendo lamentablemente-, siempre hacías lo justo, lo que yo estaba esperando y en la vida real, meh... se te complicaba. Siempre se complicaba. ¿La complicada era yo? Si, tal vez. Pero no se hasta qué punto también vos no hacías nada para cambiar eso en mi. No se trata de ahora entrar a responsabilizar a nadie.
En fin, lo que siempre me pasaba y me pasa es que me creo un mundo paralelo en donde siempre pasaba lo que yo quería. Suena raro pero siento que si pudiera guionarte lo que tenés que hacer y decir para ganarme de nuevo ¿sabés que? Funcionaría. Pero en ese mundo paralelo. No en este plano real. No acá.
Y me di cuenta que siempre fue así.
Hace un tiempo pasó algo, una actitud tuya que me descolocó un poco. Me enojó realmente. Y creo que nunca me había enojado -bueno si, una vez- así con vos. Y ahí, si te acordás de la situación que estoy mencionando sabés muy bien cuanto me alejé de vos. Bueno. Hoy será igual Y espero que me ayude para alejarme un tiempo suficiente porque estoy muy saturada.
Te extrañé mucho este tiempo. Pero ya me cansé de la situación, de vos y de mí. Yo voy a seguir adelante ya nos lastimamos demasiado. Yo me bajo acá.
Sueño volver a encontrar a alguien para amar. Lo necesito mucho. Ya liberé todo. Me hice uno con el humo y se que merezco lo que sueño.

domingo, 16 de julio de 2017

Miedo



Miedo a no dejarte huella, 
a no ser más que un recuerdo, 

o incluso ser trozos de nada. 
Miedo de quedarme con las ganas. 
Miedo que me condiciones
Atreverme, a desear seguirte
 cuando tus pasos se alejan cuesta abajo por las calles. 
Miedo de sentir cómo me estremezco 
con tu boca lejos de mi boca, 
de pensar en esta vida y luego otra, 
de pedir lo que no me podes dar. 
Miedo de verte y no tocarte, 
de imaginarte y convertirme en confidente 
y que me cuentes realmente quién acompaña tus noches
y es parte ahora de tus fantasías.
Miedo a no reconocerte o no saber de qué hablarte. 
Miedo de tu sexo, 
miedo de confesarte lo que ahora me gusta,
 miedo porque igual no viniste,
desapareciste y no me buscaste. 
Miedo porque ahora sé 
que simplemente NO ES.
NO SOMOS.

jueves, 13 de julio de 2017

Llega la noche


Llegaba la noche y yo estaba con alguien que incluso en mi plano onírico resulta aburrido y estúpido. Llegaba la noche y ya no me hacía sonreir nada incluso habiendo tomado lo suficiente.
Llegaba la noche y me escapaba de las garras de un hombre que lo único que quería era tocarme físicamente. 

Llegaba la noche y me daba cuenta que la conversación se vaciaba poco a poco y que él sólo me veía como un premio más para su masculinidad. 
Llegaba la noche y yo me daba cuenta que a medida que más tiempos pasaba con ese chico, menos me quería a mi misma. Menos valía como mujer. 
Llegó la noche y me fui. Me paré de la silla y lo dejé. Me fui a caminar por la calle llena de lucecitas del barrio de Palermo. Me reía y me sentía libre. Llena de luz. 
Llegó la noche y aprendí a soltar esa sonrisa que es genuina. Esa sonrisa plena de "estoy haciendo lo que quiero, nada puede sorprenderme más que lo que estoy viendo". Pero me confundí. Te ví con otra. 

Estabas ahí en pleno Plaza Serrano comiendo con ella. Noche de verano aparte. Hermoso para estar afuera. La luna estaba llena como mi corazón hasta ese momento. Las estrellas competían contra las luces de las calles para ver quién brillaba más fuerte. Y ustedes ahí. Casi a milímetros de un beso. 

Sentí un frío recorrerme toda la espalda hasta el cuello. 

Sentí que el vacío me llenó. 
Ella era casi tan radiante como la misma luna. Creo que le ganaba. Vos, irradiabas una energía hermosa, propia de vos, pero cambiada. Estaban en sintonía perfecta. Eran perfectos juntos. 
Me sentí ajena a todo el mundo por un momento. Me di cuenta que en realidad me sentía ajena a esa situación que en parte hacía poco solía ser mi mundo. Pero ahora no lo era más. 
Me sentí paralizada por completo. No sabiendo qué hacer exactamente procedí a tomar un taxi para irme a casa. No quería ver más. Había sido suficiente se ve. Y masoquista no suelo ser.
Entonces sucedió algo mágico. Cuando paré el taxi, frente a la calle paraban varias lineas de colectivos y vi antes de subirme cómo se despedían. 
Pensé: ¿a caso no se van juntos? Y preferí dejar morir mi instinto de mujer en esa pregunta del momento. Me subí al taxi. 
Llegue a mi casa. Aún era de noche. La noche ya había llegado y me había comido por completo el alma. Me hundí de fondo en mi sillón y pensé en qué comer. Tenía hambre moría de hambre. Al menos algo dulce para ahorrarme la angustia a secas.
Entonces pasó algo extraño. Me llamaste. Atendí.
Preguntabas si te había visto en Plaza Serrano porque él creyó haberme visto a mi. Y le mentí. Preferí decirle que no, que no había sido yo. Que se habría confundido. Yo había entendido que él había continuado, no quería invadir su felicidad. 

A lo que él me dijo que le había parecido que sí era yo y que le hubiera encantado encontrarme realmente porque se había encontrado con su prima de interior que se encontraba exhausta por el ruidoso mundo de capital. 

Interesante pensé. No era ese nivel de "otra" que pensaba. Bueno... pensé. Pero no iba a quedar en nada esto. Como todo. Entonces decidí decirle si quería venir a tomar algo a casa. 
Hubo unos segundos -eternos- de silencio. Y me dijo "Hoy no puedo, voy a lo de mi novia"
El universo no se había confundido. Y yo no tenía que haber atendido. 
Llega la noche y uno comete errores. Lo malo de la noche es que te abre la mente y el alma porque cierra los otros sentidos. La noche te invita a concentrarte en lo profundo del ser humano. En el día nos encontramos siempre ocupados por las tareas mismas del día a día. Pero cuando llega la noche...

Llega la noche y esos errores cometidos son errores que en el futuro no se van a olvidar pero se van a desvanecer o se van a poder ocultar más sencillamente que los cometidos a la luz del sol. Es como si la luna tuviera otra mirada para los dos mientras hablábamos por teléfono. 
No pasaba nada. Estaba oscuro y era de noche. 

Entonces te dije que me alegraba escuchar eso y que tuvieran linda salida. Y cortamos. 

Por suerte me desperté a tiempo para no seguir con el sueño. Pero de alguna extraña manera me desperté feliz. Te sentí bien y te sentí feliz. Entiendo que suene medio extraño pero no puedo ver que mi felicidad sea independiente de la tuya. No por ahora. Y creo que nunca va a serlo. Entonces me desperté feliz porque vos lo eras. Y sé que lo vas a ser. 

Te soñé con otra. Si. Dolió. Muchísimo. No estoy lista para vivirlo en el plano real. No. Eso es seguro. Pero pienso en ello. Sé que va a pasar. Ojalá pase. Pero siento que me va a doler. Entonces, mi cuerpo ya está curándose desde ahora.

martes, 11 de julio de 2017

Entendí.

Por las noches cuando el mundo y el universo se callan, cuando el alba detiene la brisa, esos instantes en los que no hay estrellas, pero el cielo tiene claridad... Ahí es cuando mi mente divaga, y se me da por extrañarte, por sentirte nuevamente a mi lado.



No sé si sonreír o ponerme triste por lo que ya fue ... Pero en la vida hay un pequeño porcentaje de cosas inevitables y en esas te encontras vos.





Enamorarme fue necesario, aunque haya sido de vos.
Fue necesario para abrirme ante una realidad que las cosas que se pierden duelen y que el maldito tiempo no soluciona (tiempo al tiempo dicen, pero el tiempo pasa rápido sólo para los que aman)
También dicen que los recuerdos sólo duermen y se despiertan de las sombras a la madrugada cuando uno más solo se siente, que vivir es necesario y aprender a no estar al lado de la persona a quien amas es Igual al mismo vacío.


Hoy entendí que aunque pasen muchas bocas por mis labios, ninguno me sabrá a los tuyos, a ese beso que me hizo conocer la paz. 
Entendí que es difícil que mi cuerpo disfrute de otras manos cuando aún lleva las marcas de tus dedos.
Entendí que podrán existir muchas primaveras pero sin tus ojos todo es invierno.
Entendí que tener sexo sin amor es como masturbarme; siempre me faltará algo más. 
Y aunque yo ya no te espero devuelta, sé que a veces uno se enamora de la persona incorrecta ¿No?
Y mordiéndome la lengua con un nudo en la garganta y muchísimo miedo en mi alma, deseo que seas feliz. Que ames a la mujer correcta y que vos seas el indicado para ella.
Quererte es lo más valiente que he hecho y lo que hasta hoy me hizo crecer como persona y como mujer. Siempre busqué -y aun busco- lo diferente, lo real, lo difícil, lo complejo. Porque lo fácil a veces me resulta divertido pero es traicionero y me deja un hueco profundo en el pecho. Horrible. 
Pero como la vida es igual de jodida porque también entendí que conservar lo difícil te cuesta lágrimas, y muchos desvelos. 
Ésta es la confusión que vos le causas a mis pensamientos, noche tras noche.

miércoles, 5 de julio de 2017

NUNCA

Él nunca me supo entender.
Él nunca me supo explicar por qué era cómo es
Él nunca me supo cuidar como yo quería que lo hiciera
Él nunca me llevó a los lugares a los que yo le pedía que me llevara
Él nunca me regaló el peluche que quería
Él nunca me regaló ropa interior para deleitarlo alguna noche especial
Él nunca me regaló una noche especial a la luz de las velas
Él nunca me regaló una noche  a la luz de las estrellas
Él nunca me regaló una cena por aniversario
Él nunca me llevó al cine
Él nunca me enseñó a confiar en mí verdaderamente
Él nunca pensó que podía perderme
Él nunca me abrió la puerta del auto
Él nunca me vino a buscar para salir
Él nunca me invitó al teatro

Él nunca me vio llorar como ahora.
Él nunca me vio perdida como lo estoy ahora. 

Pero...

Él siempre estuvo conmigo cuando lo necesité, aunque ahora ya no esté.
Él siempre trató de entenderme, aunque al final admite que no quiere.
Él siempre se puso segundo en prioridades.
Él siempre intentó transmitirme toda la seguridad que podía, aunque tampoco fue suficiente.
Él siempre me demostró su cariño, su afecto y su amor. Aunque no supe entenderlo.
Él siempre me llenó de alegrías, aunque ahora tengan un sabor agridulce a recuerdos pasados por lágrimas.

Él siempre me vio llorar pero no como ahora. 
Él me enseño muchísimas cosas.
Él me enseño a sentirme querida por alguien. 
¿Alguna vez voy a olvidarme de que me hiciste sentir así? 
La respuesta es NUNCA.

lunes, 3 de julio de 2017

¿El amor madura? ¿O "nos" madura?

Son como las siete de la tarde. Mañana rindo mi último parcial del cuatrimestre. La verdad es que ni lo sentí. Hice muchísimo estos cuatro meses y sin estresarme o pasarla mal. Lo raro es que me encuentro mucho más sola que el año pasado. No sé cuento influyo eso. 
"Estar sola". Sola no estoy. Me refiero a nivel pareja. Esto creo que tiene sus beneficios. Y a esta edad, tal vez, más. Permite que todo lo que hagas sea por y para vos. No quiero sonar egoísta pero pienso que estamos en la etapa de crecimiento máximo y hay que aprovecharlo. 
Además para amar de verdad a alguien (aun más en los tiempos que corren hoy en día) uno tiene que primero amarse a si mismo.
Para amarse a uno mismo hay que conocerse. Y muy bien. No creer que nos conocemos. De todas formas, saliendo con diferentes personas supe "conocerme" un poco más. Pero no sé cuánto. Siento que me falta mucho más por saber de mí. 
Hasta el día de la fecha creo que no me logré descubrir al 100%. ¿Algún día se logrará eso?
Mi última relación fue sumamente especial: intensa y duradera para el tiempo que yo solía manejar.
¿Qué aprendí sobre mí en esa última relación? o más bien, a secas: ¿Qué aprendí?
No sé si puedo decir que aprendí a amar. Eso creo que se vive aprendiendo. Día a día junto a la persona indicada. El amor es algo que crece, además. Varía constantemente en el tiempo y si el amor no madura entonces se termina muriendo. Parte de esto me quedó resonando como aprendizaje.
No sirve de nada la atracción, la "quimica" de las que muchos románticos empedernidos hablan, la "buena onda", lo vivido, lo sentido, lo perdonado, lo equivocado y lo acertado si el amor no madura. Esa es mi visión y mi lección de vida hasta el día de la fecha. No me sirve a la distancia si no saco nada para CRECER y ser mejor persona, mejor humano, mejor mujer. No sirve si el amor no madura. 
Y no hablo de maduración como la fruta que uno come y se reconforta al saber que la elegiste bien en la verdulería. No. Hablo de un crecimiento, de una evolución, de una mejora continua hacia un mismo futuro. El amor nos reconforta como esa fruta que nos alimenta el alma y nos ayuda a fortalecernos y a crecer. El amor NOS madura. Existe, entonces, un amor madurado.
Cuando hablo de amor madurado me refiero a la relación entre dos personas que componen una pareja cuyo compromiso es doble. Ya no te podes preocupar sólo por TU crecimiento, sino que también está SU crecimiento y por consecuente el crecimiento o maduración del amor entre las partes. Ya no sos sólo vos, ahora hay un "yo", un "vos" y un "nosotros". La primera persona, la segunda persona y juntas hacen de nuevo la primera persona -pero en plural- (¿qué mágico no?)
Bueno y como decía, el crecimiento ahora del amor se transforma en un objetivo común, grupal, de a dos, parejo. Luchas para que él o ella sean cada día mejor al igual que vos también de manera personal. 
Siempre me imaginé en pareja con alguien que me pontenciara, que me llevara a lo máximo que puedo dar de mi misma. No implica esto que el otro hipoteque su vida para hacer de la tuya la mejor. No. No sirve ser la "madre" o el "padre" de tu pareja. Porque les aviso, eso pasa. 
No es TU rol. No es tampoco SU rol. El rol es más similar al de un compañero de aprendizaje y crecimiento, ¿saben?
Para ello, es necesario que vayan al mismo ritmo. El tiempo es fundamental. Créanme. El tiempo es sumamente importante. La fase por consecuencia también. Se crece, se madura el amor siempre que estas personas se encuentren en sintonía, en fase a la misma frecuencia. Como si cada corazón tuviera su frecuencia natural y al coincidir cada tantos ciclos se consiguiera llegar a la resonancia, potenciando la amplitud y logrando la maduración del amor. 
Si no sucede así, siempre van a  ser encuentros casuales. Pulsos de un metrónomo del Universo -como diría Gustavo- que los hizo coincidir sólo por un tiempo. Sólo por un determinado número de ciclos. 

sábado, 10 de junio de 2017

Una vez en un sueño...

Esa hermosa canción que muchas chicas se saben de memoria de haber consumido tanto Disney y princesas decía algo como:

"Te conozco, caminé contigo una vez en un sueño
Te conozco, ese brillo en tu mirada es tan familiar
Y se que es cierto que las visiones rara vez son lo único que parecen
Pero si es que te conozco, conozco también lo que harás...
Me amarás de una vez, como la vez que lo hiciste en un sueño"

Me pasa que vivo soñando con gente, con cosas cotidianas, con cosas no tan cotidianas. Pero esa noche no fue algo para dejar pasar. Te soñé como hacia años luz no te soñaba. Me sentí como Aurora cantando en el bosque esas palabras. ¿Por qué? Porque yo si te conozco. Te conozco de una vez en un sueño. De otra vida, como diría otra sabia alma. 
Entonces pensé que sería muy lindo escribir sobre qué soñé, cómo se sintió. Obvio que siempre sueño en tercera persona así que no va a costarme relatar mi sueño. No es un sueño muy "disney" dado que no sé que había sucedido en mi cabeza ese día y pienso reservarme ciertos detalles para mi intimidad. Dado que esto está LEJÍSIMO de serlo. Bueno... de acá en más los dejo con mi otra yo y el otro vos... en un universo alterno donde las cosas se ve que son muy diferentes. ¿Mejores? No sé. 

Había sido el cumple años de un amigo en común. Este chico nos invitaba a ambos claro está. La fiesta era en su casa y después ibamos a una especia de emmm, bar? No sé. Creo que era algo más parecido a un bar-boliche. Digo bar porque yo me quedaba en la barra y había para estar ahí y no todos los boliches tienen eso. Pongamosle un bar-boliche. En fin, yo llegaba con una amiga a la fiesta y entonces nos veíamos pero nada. Sin importarnos en absoluto. Y cada uno en la suya. Éramos como dos desconocido con mucha historia en común. Pero sólo eso.
Entonces mi amiga decide irse a vaya a saber quien a donde (mi mente la hizo desaparecer como por arte de magia). Y me quedé sola. Sentada en un sillón entre toda esa multitud con la vista en el piso y te apareciste para simplemente decirme "Hola" y sentí la necesidad de responderte con una simple sonrisa. Me la devolviste y empezamos a hablar. Hacía años que no hablabamos. Y bueno, trago de por medio, nos actualizamos. Mi amiga, nunca volvió. 
Ya pasada la media noche nos íbamos a ese ¿bar? Bueno. Ahí te volvía a perder. Nos volvíamos a perder. Y cada uno de nuevo en la suya. Y después de bailar y tomar y pasarla genial con mi amiga ella me decía que se tenía que ir. Y era como "¿QUE? NO TE VAYAS POR FAVOR" Y bueno, mi amigo me decía "quedate dale! No te vayas" y ya para esa hora de la madrugada me daba cosa joder a mis viejos entonces, cualquier cosa era mejor que dormir entonces me decía quedar y ahí terminé en la barra. Siempre haciéndome amiga de algún borracho de ahí. 
De nuevo. Sentada mirando al piso. Esta vez con muchísima más gente, muchísimo más ruido y mucho más sucio el piso. Me sentía totalmente invisible y era como que ya dado por el alcohol y lo tarde que se estaba haciendo y sumado a lo aburrida que estaba sentía como que el plano real se difuminaba y cualquier pensamiento que se me resbalara en ese momento resultaba más interesante.
Totalmente alienada en mis pensamientos comencé a escuchar una voz muy particular que se me acercaba a hablar. Ya no entendía mucho porque estaba muy alta la música. Me miraste de nuevo y volviste a ver entre toda esa gente y me volviste a decir "Hola". ¿Acaso es necesario que seas así de hermoso cuando saludas a alguien? ¿Acaso sabías lo que yo estaba pensando? ¿Acaso vos también me soñabas así? ¿Acaso nos conocíamos de alguna vez en un sueño?
Bueno, después de esos minutos -porque si, estaba medio feliz- te respondí con una sonrisa de nuevo. Que como buen caballero me devolviste. Me invitaste un trago. No estaba muy segura de aceptarlo porque ya no podía más con mi vida del sueño y no quería mostrar mis vulnerabilidades que junto a vos se exacerbaban a medida que pasaba el tiempo y vos te acercabas cada vez más a mi.
Y cuando digo acercar hablo de acercamiento físico y espiritual. De pronto se sentía como todo mi sistema se revolucionaba. Y si, era el alcohol pero ¡por favor! Los borrachos y los niños nunca mienten. Y en ese momento mi corazón no latía como siempre. 
Me hablabas y me mirabas constantemente la boca. Si no era eso, me mirabas los ojos. Y les juro eso era lo peor. No podía mantenerte la vista. No podía mantenerme entera sin sentir que me derretía por dentro y considerando que no podía mantenerme en pie - o mejor dicho bien sentada- por lo que había tomado podía justificarme por eso y evitar que pensaras que por dentro me prendía fuego y me estaba consumiendo al tenerte tan cerca mío.
Bueno.. ahora viene la parte en la que todo se puso muy divertido. Eso sentí yo en mi sueño. 
Querías que bailaramos y yo no podía bailar nada. Estaba muy feliz y vos estabas super sobrio y no entendía por qué. Hasta que empecé a sentirme muy mareada. Muy mareada. Me iba al baño. Y te decía que me dejaras, que te despreocuparas que yo estaba bien y que ahora llamaba a mi viejo que me venía a buscar y listo. Que YO PODÍA SOLA. Siempre digo eso. Pero lo que nadie entiende, NADIE lo entiende ni lo entendió hasta el día de hoy es que esa frase pide a gritos ayuda todo el tiempo. Pide que le digan "no. no podes sola, yo te ayudo". Y vos me la decías. Finalmente alguien me decía "no. dejá yo lo voy a solucionar por vos y va a estar todo bien". Increíblemente prefería confiar en vos porque no quería molestar a mis viejos. 
Pero en un micro-segundo de lucidez te preguntaba como buena orgullosa y desafiante que suelo ser "Ah... Ok. ¿Y como vas a ayudarme supuestamente?" Y se ve que vos me conocías muy bien también. Me decías "dejame mostrarte lo que puedo hacer. Vos confia en mí". Y les juro que en mi sueño confiaba. No sé si por el hecho del sueño en sí o por el alcohol o porque en ese universo todo está planeado como tu mente quisiera que se de en la realidad. Pero confiaba. Y empezabas a perfilarte al guardarropas y te decía ¡¿QUE HACES?! Y me decías : "Nos vamos de acá". Y yo te miraba con cara de "¿estás loco? No me voy a ningun lado" y medio que me hacía la que me escapaba y claramente con el alcohol que tenía encima me podía perseguir hasta una tortuga que me iba a alcanzar. 
Ahí nos veía nuestro amigo y te decía algo y te abrazaba y a mi me decía "andá y cuando estés mejor, te volvés a tu casa". Y yo le decía "andá a dónde?" En fin confiaba. De nuevo.
Al salir del bar-boliche, yo ya riendome de todo y de todos te preguntaba a dónde me llevabas. Me respondías "a mi casa, no podés volver así a la tuya". Y ahí yo me estallaba: ¿A TU CASA? Ah. ¿y cómo vamos a ir? ¿en helicoptero?  Y para mi sorpresa, no había helicoptero... Taaaaan grande no sueño. Pero me decías que no, que me conformara con un auto y que me callara. Y me subías y me ponías el cinturon y me venías retando todo el viaje. TODO EL MALDITO VIAJE. Yo me acuerdo de eso y era como "este por qué me reta tanto... si era esto, me hubiera quedado mirándolo en la barra mientras pensaba cosas perversas y hubiera sido más productivo"
En fin, llegabamos a "su casa". Bueno. Era un departamento super blanco. Posta, creo que esa es la palabra que logro recuperar de la sensación que tuve. Muy equilibrado. Muy todo perfecto. Raro. Y ahí yo entraba y miraba todo. Te felicitaba. Ahí volvía más en mí misma y me ponía a llorar sentada en el sillón de tu living. Y te decía que no sabía que estaba haciendo con mi vida. Estaba muy mal con todo lo de mi abuelo. Que me había dolido tanto y que mi abuela estaba tan tan mal y que mis viejos también. Todo eso que no sabes. Te lo decía. Te decía que no entendía mucho cómo la vida podía terminarse así de la nada. En fin. Se ve que vos también me conocías... Sabías cómo calmarme. Me calmaste. Me abrazaste. Y me dijiste: "tomá anda a bañarte y yo hago algo para que comas y te recuperes un poco" y me dabas un beso en el cachete derecho. 
Salia de bañarme y me habías dicho que fuera para tu habitación que me llevabas algo y que querías que me durmiera un poco. Cuando llegabas con la comida estaba sentada como indio con una remera tuya, y unas medias altas hasta las rodillas -mias de lo que tenía puesto antes- y te enojabas. Y yo te decía que no podías enojarte con una chica que estaba tan feliz. Y me decías "¿feliz alcohólicamente o en qué sentido? Entonces te invitaba a sentarte al lado mío.
No querías al principio. Creo que tenías miedo. No te culpo. Yo recuerdo que te estaba mirando con más hambre a vos que a la misma comida que me traías. Tenía hambre pero no quería ese sanguchito que me traías.
Estabas totalmente confundido. Y creo que tenías todo tu derecho en estarlo. Pero enseguida te decía cómo me sentía. Que te agradecía por cuidarme esa noche. Y vos te acercabas lentamente. Pero todavía no habías soltado el plato, ni tampoco te habías sentado. 
Entonces me paraba yo. No venías a mi, entonces... voy yo a vos. Y te ponías nervioso. Mucho. Y yo te agarraba el plato y lo dejaba en la mesa de luz a la  derecha de tu cama. Y me acercaba tanto o más como vos me lo habías hecho en el bar. Y te decía acercándome a tu oído izquierdo ¿tenés miedo que temblas tanto? Y me sonreía con tanta picardía que no sabías qué iba a pasarte. Pienso que tu cara expresaba una confusión terrible pero a su vez pedía a gritos lo mismo que yo pedía. 
Para mi sorpresa, me contestaste mientras me agarrabas de la cintura: "No Julieta, no te tengo miedo"
Y yo te respondía instantáneamente: ¿No me tenes miedo? Demostramelo. 
Y no pienso contar cómo pero creo que entendí que ya no me tenías miedo en absoluto. Lo que sí puedo contar es que después de eso entendí que si te conozco y que conozco también lo que hiciste: me amaste de una vez, como la vez que lo hiciste en ese sueño.

domingo, 4 de junio de 2017

El juego de la victima y el victimario

Hola. Quiero que sepas algo que tal vez en persona no sepa decirte. Que tal vez no recuerde cómo decirte. Porque viste... siempre uno planea mentalmente lo que quiere decirle a alguien y luego termina diciendo cualquier otra cosa. Bueno. Por si llega a pasar eso, creo que pienso que vos lees estas cosas acá. ¿No?
Lo que me pasa y me pasó hace unas semanas en mi mente y mi corazón fueron muy variadas. Empecé por sentirme aliviada. Luego, y actualmente, me siento muy incómoda y hasta un poco enojada. ¿Por que?
Primero te voy a contar por qué me sentí aliviada. Ese alivio que fue sorpresivo y utópico igual. Como muchas cosas que emergen de vos. Pero me sirvió para sobrellevar las primeras semanas en las que el contacto se volvía a hacer más cotidiano. 
Resulta que viniste, te apareciste vos mismo en carne y hueso a decirme que "me perdonabas". Ok. Si. En ese momento me sentí con un alivio hermoso. Porque creo que sabes que lo último que quería y que quiero es lastimarte, entonces que "me perdones" era todo lo que necesitaba escuchar. Pero luego pensé... Yo nunca sentí culpa desde que no estamos juntos. Entonces, ¿necesitaba ser "perdonada"?
La respuesta es NO. No me tenías que perdonar por tomar la decisión que tomé. Al fin de cuentas ninguno tenía que perdonar al otro por nada. Todo lo que hicimos lo hicimos sintiendo que era lo correcto. ¿O no? Fuimos siempre honestos y eso nos dio realidad. Entonces, yo no tenía que esperar ese perdón porque la decisión que se tomó fue también lo más honesto que podía darte. En todo caso, más adelante, deberíamos pensar en agradecer que sucediera eso. (hoy estamos creciendo mucho más de lo que podemos notar)
En parte, podría sentir necesario que me perdones por lastimarte. Si. Eso puede ser. Pero acá abro otra pregunta, porque está bien que vos seas mas "la victima" por no haber tomado la decisión pero ¿te pensás que yo no sufrí? ¿soy el victimario?
Yo por mucho tiempo me sentí así. Impidiéndome seguir adelante con mi vida. Sintiendo que te hice daño y que podría haberlo evitado. Pero no. Estaba viendo las cosas mal. Lo que sucede es que hoy me doy cuenta que la decisión que tomé estaba evitando seguir lastimándote y que ese término no me encajaba del todo. No soy un victimario. No te hice nada malo. Sí, puede lastimarte pero yo también sufrí. Entonces cuando recibí "tu perdón" sentí el alivio. Y te agradezco. Pero no nos engañemos. Insisto. No tenemos que perdonar al otro por nada.
Luego en segundo lugar me sentí y me siento enojada. Esto continuó desde el momento en que noté esto que te comento acerca de ser considerada victimario. Me di cuenta que me veías así. Y eso me enojó y me enoja. Me pone frenética ¿Es acaso posible que alguien que te amó tanto y que supuestamente te conoce tan bien piense algo tan feo de vos? Yo pensaba que no era posible. Pero se ve que si. 
Cuestión que ahora me encuentro viendo que según vos -en las redes- a mi me importas muy poco, que ya te "superé" o que "ya no me importás". ¿Y sabés algo? Estas muy equivocado. Me pregunto si alguien que poco se interesa por vos se toma el tiempo de escucharte cuando querés hablarle de algo, o mismo se toma el tiempo de escribir sobre vos. ¿Entonces? Estás cayendo en algo que no me hace bien y que creo que a vos tampoco.
Además de ese perdón, aquel día recibí una propuesta en la que bajo la consiga de "no me borres de tu vida" pactábamos hablarnos más seguido. Si. Pero por la pantallita de un celular. GUAAA. Qué real. ¿No te parece frío e hipócrita? ¿Acaso todo esto no es engañarnos?
La primera vez que escuché la frase de que no tenía que borrarte de mi vida. Entendí. Asentí y dije "tenés razón, no pude". Me conmoviste. Porque sabés que aún así, a pesar de que según vos, "no me importes" me seguís pudiendo en ciertos aspectos. Entonces, sabés cómo mirarme cuando me hablas. Pero a pesar de eso, parece ser que poco me conoces. O poco te acordás de cómo soy con las personas que me importan. Pero ahora, sola en mi habitación, días después comprendí que tu discurso era totalmente confuso y contradictorio. 
Era confuso porque me estabas pidiendo algo que en primera instancia no iba a poder darte. En segunda instancia me pedías que te dijera las cosas por ese "canal". Un canal totalmente irreal. Que si te extrañaba, lo dijera. Ah. Ok. ¿Y si siento enojo? ¿O si siento que no va esta situación porque me parece hipócrita en comparación con la realidad? Eso parecía no tener lugar. No?
Era contradictorio, y lo sigue siendo porque me pedíste cosas que vos mismo habías hecho y aún haces. Me decías que no te borrara de mi vida cuando vos fuiste el primero en hacerlo. Me borraste de todas las redes evitando todo tipo de contacto. PERO... Mantuviste contacto con mis contactos. Extraño. ¿No es que lo hiciste, como me dijiste cuando te lo plantee, que era para no verme? Si es así, deberíamos saber que mis contactos -más que nada familiares- me "etiquetan" en ciertas publicaciones. Es decir, me ibas a seguir viendo si mantenías a esas personas bajo la lista de tus contactos. Te lo volví a preguntar/ decir aquella vez que charlamos. Y sigo sin respuesta convincente. Además de esta contracción tenemos la parte en la que me invitas a decirte las cosas a vos y no por Twitter o algun otra red. Ok. Y ahora me encuentro con que vos haces eso. Te desquitás por twitter al igual que yo lo hago o como lo hago por acá. Pero... ¿sabés qué me dolió? No el hecho de que lo hagas, (aunque volves a contradecirte) sino que hayas puesto lo que pusiste. E incluso no me duele que hayas puesto eso sino que seas vos quien lo dice. Me enoja saber que segun vos a mi no me importas. Porque vos NO sabés lo que es que Julieta no se importe por alguien porque nunca sentiste eso porque siempre me importaste y me importas. 
Tal vez, sea el momento oportuno para demostrarte cómo es Julieta cuando no le interesa en absoluto alguien. Y después compares. La verdad es que no quiero armar un drama de todo esto. Pero estoy cansada de ser vista como la que te lastimó y sentirme el victimario. Acá fallamos ambos. Ambos deberíamos reconocernos como la victima y el victimario simultánemente. No es justo que yo cargue con una parte y vos con la otra sólo por haber sido la que puso el freno. Porque en el fondo sabemos que no estabamos yendo con un rumbo muy bueno y que ibamos a decantar en esto que hoy somos. Vos mismo lo reconociste. Entonces, basta. 
Basta. Hasta acá llegué. No quiero jugar más. No al menos a este estúpido juego de roles que no sirve para nada más que lastimarnos. Si querés que juguemos, juguemos. Pero no voy a ser más tu victimario.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Sustancias puras


YO DE NUEVO Y MIS TEORÍAS...


¿Sabemos que es una sustancia pura? Se van a sorprender cuando noten lo mucho que se asemeja a lo que solemos asociar a las emociones... Veamos:

"Una sustancia pura es el componente principal de los cuerpos, susceptible de toda clase de formas y de sufrir cambios, que se caracteriza por un conjunto de propiedades físicas o químicas, perceptibles a través de los sentidos"

Vamos a analizar esta definición. Vamos a desarmarla, desmembrarla, descuartizarla, desfragmentarla para darnos cuenta que al fin y al cabo nuestras emociones son sustancia pura. Si. El problema es que de las sustancia pura no  siempre surgen emociones puras. 

La sustancia pura es el componente principal de los seres humanos. Si. Nosotros estamos compuestos por una trinidad naturalmente perfecta y en balance constante: cuerpo, mente y alma. Somos nosotros los que le damos el balance a esas tres partes de nuestro ser. Cada parte es en efecto sustancia. Pero, no todo es sustancia pura. Sólo es sustancia pura la parte del alma, ya que sólo las reacciones "químicas" pueden alterarla. El resto no se corresponde a la definición antes dada. Si son sustancia pero hacen referencia a la existencia (cuerpo) y a la esencia (mente) de la persona. Así es como se entiende sustancia según Descartes y Aristóteles:
"Sustancia es el término para referirse al sustrato básico de existir en donde se asientan la esencia que le compete ser en tanto que se es algo." (Aristóteles)
"Sustancia es todo aquello que no necesita de ninguna otra cosa para existir." (Descartes)
La esencia asocia a la mente con el cuerpo por medio de su lógica 
y es entendida desde lafilosofía tradicional como sustancia en un doble sentido:

  • Sustancia primera es el individuo que muestra que es: que existe y muestra su existencia (su corporalidad)
  • Sustancia segunda es la clase lógica que enuncia mediante un discurso lo que es (discurso racional)
Continuando nuestro análisis respecto de la sustancia pura, ésta es "susceptible de toda clase de formas y de sufrir cambios (...) perceptibles a través de los sentidos" ¿Nos suena familiar esto? Es cierto que podemos cambiar nuestro corporalidad, nuestros modos de pensar pero no son cambios en sustancia pura chicos! NO LO SON. Puro es sólo el alma y sus cambios. Y los sentidos no son los sentidos que estamos pensando: no es la vista, ni el olfato, ni el gusto, ni el tacto, ni la audición. Aunque tal vez ésta última se pueda acercar. ¿Cómo? Y... nunca les dijeron "escuchate a vos mismo". Ah... difícil, ¿no? Na creo. Lleva uno o dos días de práctica que vos mismo terminas agradeciendo porque no hay mejor manera de vivir que escuchándote a vos mismo. Ahora volvamos y contestemos estas preguntas que seguro te surgieron: ¿Cuándo cambiamos el alma? ¿Cuando cambia esa sustancia pura? Y aún algo más interesante a saber: ¿Qué la motiva a cambiar?

Cambiamos el alma cada vez que nos acercamos al amor o a su polo opuesto, el odio. Los cambios no son siempre para bien. No son siempre puros. Pero la sustancia SI sigue siendo pura. Sólo el alma es sustancia pura. 
¿Cuándo cambia esta sustancia pura? Y... por ejemplo, cuando amamos a alguien nuestra vida cambia por completo. Nuestra emociones cambian por completo. La raíz de ello está agarrada con toda su fuerza a nuestra alma, a nuestra sustancia pura. Por eso nos sentimos en sintonía con un espacio que nos sobrepasa nuestra realidad. Y si! El alma trasciende el mundo terrenal. 

Si sentís amor y este está atado al alma de la persona, entonces es en sí mismo también una sustancia pura. Todos los cambios en esa emoción son puros. De esta misma forma podemos entender el desamor o no sé si llamarlo odio pero supongamos que sí. Cuando sentimos desamor en el alma sentimos vacío. Ese vacío está también atado de la misma forma que atábamos antes el amor. Con el vacío no se propaga nada más que angustia. De la sustancia pura parten las mezclas, de lo homogéneo llegamos a lo heterogéneo y sentimos cómo nos desconectamos de a poco de ese universo no-terrenal. Ahí es donde nos agarramos del cuerpo y de la mente mucho más. Sentimos como si nuestra alma nos hubiera dejado librados al azar del mundo terrenal que en parte,  si vivimos el amor puro, sabemos que es una porquería al lado de ese espacio de amor puro.

En conclusión, el amor y su falta en el mundo que nos rodea es la principal razón del cambio en nuestra sustancia pura. Y todo en nuestra realidad se trata del amor o falta de amor. No sólo el caso de una pareja. Esto se puede extrapolar a la familia, a los amigos, a una vocación y a uno mismo. No tenemos que olvidar el amor propio, sin este no se puede experimentar amor externo a uno jamás.

¿Vieron? Lo único puro es el alma. Y lo único que merece ser puro. Es aquello que trasciende. El cuerpo y la mente con sus cambios a lo largo de nuestras vidas se queda en un espacio terrenal. El alma lo supera. Entonces, llenáte de cambios en el alma. Estos son los más ricos y satisfactorios. Los cambios corporales no sirven para nada porque todos vamos a experimentar el mismo deterioro natural y sabemos muy bien que NO podemos ir contra ello por más rápido que avance la tecnología y la publicidad. Luego los cambios en la mente. Son muy volátiles. De acuerdo a nuestro entorno siempre se ven afectados pero la mente se deteriora con el paso del tiempo al igual que el cuerpo. La única forma de perpetuar nuestra mente es por medio del arte: música, literatura, etc. Pero ya no va a ser en forma de sustancia del ser humano sino que en otro tipo de sustancia que de todas formas sigue sin ser pura.
Sólo el alma es sustancia pura. Recordá eso siempre que estés pasando por un gran cambio en tu vida. Vivilo. Y tratá de que ese cambio se arraigue también en ella, que al fin de cuentas es la que siempre va a acompañarte.



martes, 9 de mayo de 2017

Jamás pensé en la posibilidad de querer borrarte de mi mente para siempre.
El hecho de que podíamos platicar horas y horas de nada y al mismo tiempo de todo, era interesante. Fascinante. Era perfecto. Nada podía salir mal en todo esto. Pero creo que todo salió mal después, cuando me di cuenta que “hablar, no necesariamente significa comunicarse” y eso era lo que pasaba, dejamos de comunicarnos, o quizá jamás lo hicimos, sólo hablábamos y hablábamos, pretendíamos entendernos de una manera en la que jamás nadie lo hizo.
Te borraría de mi mente, pero a mitad del proceso, vería de uno a uno los recuerdos que tuvimos, todos esos recuerdos que harán que mientras más te quiera olvidar, más querré que te quedes en mi mente, por que ahí es donde perteneces.

Pudimos serlo todo, fuimos todo, lo éramos todo, seríamos todo, todo.



Que fácil y complicada es la vida, en la que por no querer lastimar a las personas que más nos importan diciendo la verdad, les mentimos, y por mentirles los perdemos y por no expresar lo que sentimos nos vemos obligados en la fastidiosa, vergonzosa e increíble barbaridad de pensar que podemos olvidar a quien nos dio tanto por recordar.

Yo se que quiero olvidarte, pero se que por más pastillas, medicamentos, escritos, poemas, libros, sueños, deseos, lugares y demás para poder lograrlo, sólo lograré mantenerte en mi mente y corazón, por que sabemos muy bien, que olvidarnos jamás servirá de nada, por que en ese momento, lo menos que queríamos hacer era olvidar.
Por eso amamos tanto y nos duele aun más pretender que podemos olvidar.
Los recuerdos son veneno pero ese veneno que tomamos queriendo, lo hacemos con la ilusión de que si lo hacemos y nos arrepentimos nos matará.


¿Por qué olvidar lo que quisiste desde un principio?
¿Por qué le dices a la gente que la mejor solución para dejar de llorar es olvidar?
La vida es una maraña de dudas y preguntas, que puedes pasar la vida respondiendo con ciencia, literatura, 
religión, música, cultura, viajes, auto-exploraciones y que te van a llevar al mismo lugar en donde me encuentro yo ahora. A ningún lugar.
Si, así es. No te voy a olvidar, ya lo aprendí. Si, así es.
No te voy a olvidar, por que simplemente, no puedo olvidar. Pero, haz de preguntarte ahora, ¿vas a seguir queriendo olvidarme? y mi respuesta a tu pregunta es: SIEMPRE, pero jamás podré hacerlo, por lo tanto, aprenderé a pensar en otras cosas. 


Aprenderé a que tu recuerdo ya no me lastime, aprenderé a seguir adelante sin olvidar, por que simplemente, no puedo olvidar. 
No quiero olvidar.


-Eternal Sunshine of the Spotless Mind-