domingo, 4 de junio de 2017

El juego de la victima y el victimario

Hola. Quiero que sepas algo que tal vez en persona no sepa decirte. Que tal vez no recuerde cómo decirte. Porque viste... siempre uno planea mentalmente lo que quiere decirle a alguien y luego termina diciendo cualquier otra cosa. Bueno. Por si llega a pasar eso, creo que pienso que vos lees estas cosas acá. ¿No?
Lo que me pasa y me pasó hace unas semanas en mi mente y mi corazón fueron muy variadas. Empecé por sentirme aliviada. Luego, y actualmente, me siento muy incómoda y hasta un poco enojada. ¿Por que?
Primero te voy a contar por qué me sentí aliviada. Ese alivio que fue sorpresivo y utópico igual. Como muchas cosas que emergen de vos. Pero me sirvió para sobrellevar las primeras semanas en las que el contacto se volvía a hacer más cotidiano. 
Resulta que viniste, te apareciste vos mismo en carne y hueso a decirme que "me perdonabas". Ok. Si. En ese momento me sentí con un alivio hermoso. Porque creo que sabes que lo último que quería y que quiero es lastimarte, entonces que "me perdones" era todo lo que necesitaba escuchar. Pero luego pensé... Yo nunca sentí culpa desde que no estamos juntos. Entonces, ¿necesitaba ser "perdonada"?
La respuesta es NO. No me tenías que perdonar por tomar la decisión que tomé. Al fin de cuentas ninguno tenía que perdonar al otro por nada. Todo lo que hicimos lo hicimos sintiendo que era lo correcto. ¿O no? Fuimos siempre honestos y eso nos dio realidad. Entonces, yo no tenía que esperar ese perdón porque la decisión que se tomó fue también lo más honesto que podía darte. En todo caso, más adelante, deberíamos pensar en agradecer que sucediera eso. (hoy estamos creciendo mucho más de lo que podemos notar)
En parte, podría sentir necesario que me perdones por lastimarte. Si. Eso puede ser. Pero acá abro otra pregunta, porque está bien que vos seas mas "la victima" por no haber tomado la decisión pero ¿te pensás que yo no sufrí? ¿soy el victimario?
Yo por mucho tiempo me sentí así. Impidiéndome seguir adelante con mi vida. Sintiendo que te hice daño y que podría haberlo evitado. Pero no. Estaba viendo las cosas mal. Lo que sucede es que hoy me doy cuenta que la decisión que tomé estaba evitando seguir lastimándote y que ese término no me encajaba del todo. No soy un victimario. No te hice nada malo. Sí, puede lastimarte pero yo también sufrí. Entonces cuando recibí "tu perdón" sentí el alivio. Y te agradezco. Pero no nos engañemos. Insisto. No tenemos que perdonar al otro por nada.
Luego en segundo lugar me sentí y me siento enojada. Esto continuó desde el momento en que noté esto que te comento acerca de ser considerada victimario. Me di cuenta que me veías así. Y eso me enojó y me enoja. Me pone frenética ¿Es acaso posible que alguien que te amó tanto y que supuestamente te conoce tan bien piense algo tan feo de vos? Yo pensaba que no era posible. Pero se ve que si. 
Cuestión que ahora me encuentro viendo que según vos -en las redes- a mi me importas muy poco, que ya te "superé" o que "ya no me importás". ¿Y sabés algo? Estas muy equivocado. Me pregunto si alguien que poco se interesa por vos se toma el tiempo de escucharte cuando querés hablarle de algo, o mismo se toma el tiempo de escribir sobre vos. ¿Entonces? Estás cayendo en algo que no me hace bien y que creo que a vos tampoco.
Además de ese perdón, aquel día recibí una propuesta en la que bajo la consiga de "no me borres de tu vida" pactábamos hablarnos más seguido. Si. Pero por la pantallita de un celular. GUAAA. Qué real. ¿No te parece frío e hipócrita? ¿Acaso todo esto no es engañarnos?
La primera vez que escuché la frase de que no tenía que borrarte de mi vida. Entendí. Asentí y dije "tenés razón, no pude". Me conmoviste. Porque sabés que aún así, a pesar de que según vos, "no me importes" me seguís pudiendo en ciertos aspectos. Entonces, sabés cómo mirarme cuando me hablas. Pero a pesar de eso, parece ser que poco me conoces. O poco te acordás de cómo soy con las personas que me importan. Pero ahora, sola en mi habitación, días después comprendí que tu discurso era totalmente confuso y contradictorio. 
Era confuso porque me estabas pidiendo algo que en primera instancia no iba a poder darte. En segunda instancia me pedías que te dijera las cosas por ese "canal". Un canal totalmente irreal. Que si te extrañaba, lo dijera. Ah. Ok. ¿Y si siento enojo? ¿O si siento que no va esta situación porque me parece hipócrita en comparación con la realidad? Eso parecía no tener lugar. No?
Era contradictorio, y lo sigue siendo porque me pedíste cosas que vos mismo habías hecho y aún haces. Me decías que no te borrara de mi vida cuando vos fuiste el primero en hacerlo. Me borraste de todas las redes evitando todo tipo de contacto. PERO... Mantuviste contacto con mis contactos. Extraño. ¿No es que lo hiciste, como me dijiste cuando te lo plantee, que era para no verme? Si es así, deberíamos saber que mis contactos -más que nada familiares- me "etiquetan" en ciertas publicaciones. Es decir, me ibas a seguir viendo si mantenías a esas personas bajo la lista de tus contactos. Te lo volví a preguntar/ decir aquella vez que charlamos. Y sigo sin respuesta convincente. Además de esta contracción tenemos la parte en la que me invitas a decirte las cosas a vos y no por Twitter o algun otra red. Ok. Y ahora me encuentro con que vos haces eso. Te desquitás por twitter al igual que yo lo hago o como lo hago por acá. Pero... ¿sabés qué me dolió? No el hecho de que lo hagas, (aunque volves a contradecirte) sino que hayas puesto lo que pusiste. E incluso no me duele que hayas puesto eso sino que seas vos quien lo dice. Me enoja saber que segun vos a mi no me importas. Porque vos NO sabés lo que es que Julieta no se importe por alguien porque nunca sentiste eso porque siempre me importaste y me importas. 
Tal vez, sea el momento oportuno para demostrarte cómo es Julieta cuando no le interesa en absoluto alguien. Y después compares. La verdad es que no quiero armar un drama de todo esto. Pero estoy cansada de ser vista como la que te lastimó y sentirme el victimario. Acá fallamos ambos. Ambos deberíamos reconocernos como la victima y el victimario simultánemente. No es justo que yo cargue con una parte y vos con la otra sólo por haber sido la que puso el freno. Porque en el fondo sabemos que no estabamos yendo con un rumbo muy bueno y que ibamos a decantar en esto que hoy somos. Vos mismo lo reconociste. Entonces, basta. 
Basta. Hasta acá llegué. No quiero jugar más. No al menos a este estúpido juego de roles que no sirve para nada más que lastimarnos. Si querés que juguemos, juguemos. Pero no voy a ser más tu victimario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario