Nunca, nadie hablará sobre nosotros como aquellos que solucionaron la poesía.La sombra de este nadie tiene la forma de tu sonrisa. Eres quien nunca está del todo porque todo lo que conozco en vos es salvajemente libre e indomable.
Sos el hombre de los besos perdidos que nadie había encontrado.Tus ojos ocultos bajo las cuerdas de un poema me miran, con música, como si ambos bailaran entre versos. Y sabes que te llamo Nadie.
Porque llamarte Alguien es el grito más valiente que conozco. Y yo ya no tengo voz.Pero creéme que aun sigo pensando en no ser alguien que te llame nadie.
Veo la estética del cuadro en tus pupilas y lo sucio de la poesía en tu boca. Cada vez que somos
quienes quieren que seamos y me río porque no te saben porque te miran y no te ven. Porque también para otros ambos somos nadie.
quienes quieren que seamos y me río porque no te saben porque te miran y no te ven. Porque también para otros ambos somos nadie.
Nos gusta tanto jugar con las reglas que lo que hacemos es desobedecerlas.El antónimo de tu mirada soy yo. Y el antónimo de mi mirada sos vos.
Tuviste la capacidad de hacer que me quiera y esa es la mejor forma de estar en la vida de alguien. Hoy ese alguien lo sabe todo sobre la soledad.
¿Espero a alguien? ¿O ya no espero a nadie? A pesar de tener más miedo qué tiempo, tratá. Pero no llegues tarde.O bueno, ya me da igual. Vení cuando se te de la gana.
Pero no esperes que alguien como yo te trate como nadie te trató antes.
Incluso yo siendo parte de ese antes.
Pero no esperes que alguien como yo te trate como nadie te trató antes.
Incluso yo siendo parte de ese antes.
