Miedo a no dejarte huella,
a no ser más que un recuerdo,
o incluso ser trozos de nada.
Miedo de quedarme con las ganas.
Miedo que me condiciones
Atreverme, a desear seguirte
cuando tus pasos se alejan cuesta abajo por las calles.
Miedo de sentir cómo me estremezco
con tu boca lejos de mi boca,
de pensar en esta vida y luego otra,
de pedir lo que no me podes dar.
Miedo de verte y no tocarte,
de imaginarte y convertirme en confidente
y que me cuentes realmente quién acompaña tus noches
y es parte ahora de tus fantasías.
Miedo a no reconocerte o no saber de qué hablarte.
Miedo de tu sexo,
miedo de confesarte lo que ahora me gusta,
miedo porque igual no viniste,
desapareciste y no me buscaste.
Miedo porque ahora sé
que simplemente NO ES.
No hay comentarios:
Publicar un comentario