miércoles, 31 de mayo de 2017

Sustancias puras


YO DE NUEVO Y MIS TEORÍAS...


¿Sabemos que es una sustancia pura? Se van a sorprender cuando noten lo mucho que se asemeja a lo que solemos asociar a las emociones... Veamos:

"Una sustancia pura es el componente principal de los cuerpos, susceptible de toda clase de formas y de sufrir cambios, que se caracteriza por un conjunto de propiedades físicas o químicas, perceptibles a través de los sentidos"

Vamos a analizar esta definición. Vamos a desarmarla, desmembrarla, descuartizarla, desfragmentarla para darnos cuenta que al fin y al cabo nuestras emociones son sustancia pura. Si. El problema es que de las sustancia pura no  siempre surgen emociones puras. 

La sustancia pura es el componente principal de los seres humanos. Si. Nosotros estamos compuestos por una trinidad naturalmente perfecta y en balance constante: cuerpo, mente y alma. Somos nosotros los que le damos el balance a esas tres partes de nuestro ser. Cada parte es en efecto sustancia. Pero, no todo es sustancia pura. Sólo es sustancia pura la parte del alma, ya que sólo las reacciones "químicas" pueden alterarla. El resto no se corresponde a la definición antes dada. Si son sustancia pero hacen referencia a la existencia (cuerpo) y a la esencia (mente) de la persona. Así es como se entiende sustancia según Descartes y Aristóteles:
"Sustancia es el término para referirse al sustrato básico de existir en donde se asientan la esencia que le compete ser en tanto que se es algo." (Aristóteles)
"Sustancia es todo aquello que no necesita de ninguna otra cosa para existir." (Descartes)
La esencia asocia a la mente con el cuerpo por medio de su lógica 
y es entendida desde lafilosofía tradicional como sustancia en un doble sentido:

  • Sustancia primera es el individuo que muestra que es: que existe y muestra su existencia (su corporalidad)
  • Sustancia segunda es la clase lógica que enuncia mediante un discurso lo que es (discurso racional)
Continuando nuestro análisis respecto de la sustancia pura, ésta es "susceptible de toda clase de formas y de sufrir cambios (...) perceptibles a través de los sentidos" ¿Nos suena familiar esto? Es cierto que podemos cambiar nuestro corporalidad, nuestros modos de pensar pero no son cambios en sustancia pura chicos! NO LO SON. Puro es sólo el alma y sus cambios. Y los sentidos no son los sentidos que estamos pensando: no es la vista, ni el olfato, ni el gusto, ni el tacto, ni la audición. Aunque tal vez ésta última se pueda acercar. ¿Cómo? Y... nunca les dijeron "escuchate a vos mismo". Ah... difícil, ¿no? Na creo. Lleva uno o dos días de práctica que vos mismo terminas agradeciendo porque no hay mejor manera de vivir que escuchándote a vos mismo. Ahora volvamos y contestemos estas preguntas que seguro te surgieron: ¿Cuándo cambiamos el alma? ¿Cuando cambia esa sustancia pura? Y aún algo más interesante a saber: ¿Qué la motiva a cambiar?

Cambiamos el alma cada vez que nos acercamos al amor o a su polo opuesto, el odio. Los cambios no son siempre para bien. No son siempre puros. Pero la sustancia SI sigue siendo pura. Sólo el alma es sustancia pura. 
¿Cuándo cambia esta sustancia pura? Y... por ejemplo, cuando amamos a alguien nuestra vida cambia por completo. Nuestra emociones cambian por completo. La raíz de ello está agarrada con toda su fuerza a nuestra alma, a nuestra sustancia pura. Por eso nos sentimos en sintonía con un espacio que nos sobrepasa nuestra realidad. Y si! El alma trasciende el mundo terrenal. 

Si sentís amor y este está atado al alma de la persona, entonces es en sí mismo también una sustancia pura. Todos los cambios en esa emoción son puros. De esta misma forma podemos entender el desamor o no sé si llamarlo odio pero supongamos que sí. Cuando sentimos desamor en el alma sentimos vacío. Ese vacío está también atado de la misma forma que atábamos antes el amor. Con el vacío no se propaga nada más que angustia. De la sustancia pura parten las mezclas, de lo homogéneo llegamos a lo heterogéneo y sentimos cómo nos desconectamos de a poco de ese universo no-terrenal. Ahí es donde nos agarramos del cuerpo y de la mente mucho más. Sentimos como si nuestra alma nos hubiera dejado librados al azar del mundo terrenal que en parte,  si vivimos el amor puro, sabemos que es una porquería al lado de ese espacio de amor puro.

En conclusión, el amor y su falta en el mundo que nos rodea es la principal razón del cambio en nuestra sustancia pura. Y todo en nuestra realidad se trata del amor o falta de amor. No sólo el caso de una pareja. Esto se puede extrapolar a la familia, a los amigos, a una vocación y a uno mismo. No tenemos que olvidar el amor propio, sin este no se puede experimentar amor externo a uno jamás.

¿Vieron? Lo único puro es el alma. Y lo único que merece ser puro. Es aquello que trasciende. El cuerpo y la mente con sus cambios a lo largo de nuestras vidas se queda en un espacio terrenal. El alma lo supera. Entonces, llenáte de cambios en el alma. Estos son los más ricos y satisfactorios. Los cambios corporales no sirven para nada porque todos vamos a experimentar el mismo deterioro natural y sabemos muy bien que NO podemos ir contra ello por más rápido que avance la tecnología y la publicidad. Luego los cambios en la mente. Son muy volátiles. De acuerdo a nuestro entorno siempre se ven afectados pero la mente se deteriora con el paso del tiempo al igual que el cuerpo. La única forma de perpetuar nuestra mente es por medio del arte: música, literatura, etc. Pero ya no va a ser en forma de sustancia del ser humano sino que en otro tipo de sustancia que de todas formas sigue sin ser pura.
Sólo el alma es sustancia pura. Recordá eso siempre que estés pasando por un gran cambio en tu vida. Vivilo. Y tratá de que ese cambio se arraigue también en ella, que al fin de cuentas es la que siempre va a acompañarte.



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