La frecuencia nos da a conocer ese "cada cuánto" en la vida. Cada cuánto sonreís, cada cuánto llorás, cada cuánto sos fiel a tu corazón y cada cuánto lo obligás a que simplemente se calle. Como si esto fuera fácil -y ojalá lo fuera- pero no, no lo es.
Inútilmente, intentás pararlo pero no se puede hacer que un corazón deje de latir. O si. Pero no podríamos hablar de ninguna frecuencia, no existe la frecuencia 0. Lo que existe es una frecuencia de referencia, a lo sumo. Continuando, mucho menos se puede evitar que lata a cierta o ciertas frecuencias porque él lo hace naturalmente, sin preguntarnos.
Soy una convencida de que las pulsaciones cambian instante a instante durante un día de 24 horas. Esto es de esperarse porque estamos "felizmente" vivos, lejos de la frecuencia 0. Por suerte. Por ahora. Lo de "felizmente" es solamente figurativo, nunca se llega a ser 100% feliz durante la vida porque cuando seamos 100% dejaremos de vivir para pasar a ser 100% espíritu y ahí es donde uno es plenamente feliz. De todas formas, la vida se nos carga de momentos felices a diferentes frecuencias, de otra manera nuestra cotidianidad sería un tedio.
Retomando, la frecuencia de nuestro pulso es aquella representación más fidedigna de cómo somos atravesados por el mundo que nos rodea: el sol, la lluvia, los paisajes, la música, la persona que pensamos amar, o amamos sin saberlo, o sabiéndolo muy bien.
Creo que cuando tu frecuencia cambia es porque algo está por suceder. Es algo que está desde nuestra creación, es como parte de nuestro instinto de supervivencia. Se acelera el pulso, la respiración y "estamos listos" para "reaccionar" o "accionar". Funcionamos por frecuencias y es por ello que nos sentimos más cómodos en ciertos espectros más que en otros.
Pienso que cada persona en su corazón tiene como su "resonador" de frecuencias y claramente su filtro de bandas asociado a un analizador de espectro. ¿Por qué? ¿Para qué?
Bueno, el por qué es sencillo: pienso que así funcionan o se podrían explicar las relaciones entre las personas: dos personas que se agradan poseen su frecuencia de resonancia mucho más próxima y cuando se aman dichas frecuencias resuenan armónicamente.
Ahora ¿para qué está todo eso de los filtros y analizador? Y... es necesario filtrar resonancias no agradables como ese tipo de gente que vive sólo para angustiar al que tiene al lado. Este filtro nos permite soslayar y enmascarar esas frecuencias que aportarían sólo ruido a nuestra muestra musical interior.

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