La vida es como una hoja de papel. Y nosotros somos los dueños de ella como así también los dueños de escribir y volcar por escrito todo lo que queramos para nuestras vidas.
Pero, qué hacer si uno escribe algo que después no resulta ser lo que queremos realmente para transitar el camino para vivir? Nada. Es normal. La gente, se equivoca, y es nuestra vida, nuestra hoja de papel, y como somos dueños de hacer con ella lo que queramos, somos también los dueños de nuestras equivocaciones y errores.
Estos no tienen que ser tomado como algo negativo, porque de ellos se puede aprender muchísimo. Esa es la ventaja más importante. Pero tenemos que también reconocerlos, atravesarlos, curarnos, y llenarnos de aprendizajes nuevos para futuras experiencias...
Así se va armando nuestra hoja de papel, como un borrador de la vida, porque no se puede organizar el cómo vivir, simplemente se vive.
Entonces todo es a PRUEBA Y ERROR, no hay nada practicado, no hay ensayo previo.
Por eso la hoja, como la vida misma, queda llena de tachaduras, de pozos de cosas que marcaron nuestro camino en nuestra hoja de papel, en nuestras vidas; cosas que nos hicieron cambiar, madurar, crecer.
Todo esto forma nuestra experiencia de vida, forma nuestra vida misma, que a la larga va a ser como uno realmente quiere, si sigue el simple paso de hacer lo que su corazón dicte y siempre y cuando persiga con todo entusiasmo hasta el más mínimo sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario